HISTORIA

Desconocida en Aix antes de 1348, la terrible plaga va a desvastar la poblaciòn de Aix.
La plaga más terrible fue la de 1629. Los magistrados de la ciudad tomaron las precauciones las más severas hasta secuestrar a los habitantes en sus casas.

Se colocaron entonces, en acada esquina de calle, nichos adornados de estatuas de la Virgen, para que los fieles pudieran rezar. Los nichos existen aùn, y despiertan todavia la curiosidad de los turistas.
A pesar de las medidas adoptadas, el mal empeoró ; el Parlamento de Provence y los magistrados aterrorizados se escaparon de la ciudad. No permanecieron en ella, nada más que el Prevost del Capitulo Mimata, el cónsul Borilli y el asesor Martelly.

El 20 de enero de 1630, el asesor Martelly, a la cabeza de los notables de la ciudad, asiste a la gran misa y hace la promesa de hacer celebrar cada aňo una oficina de acción de gracias dedicada a la Virgen de la Seds, santa dueňa de la ciudad de Aix. Este acontecimiento debia dejar su rastro y, hasta la Revolución, cada primero de septiembre, las campanas de la Ciudad repicaban para recordar la promesa Martelly.
Es durante un de estos oficios que se distribuyenron los famosos Pastelillos de almendras de Aix, (les calissons) como panes bendecidos.

LA LEYENDA GOLOSA

Según Marcel Provence, en su notable obra « el Curso Mirabeau » (1953), esta leyenda se relata en un manuscrito encontrado a la Pinacoteca de Munich, por Frère Capucin Bonnaventure de Six-Fours, intitulado « Fiestas de Iglesias y Hábitos de Misiones en Provence ». Los pastelillos de almendras, bendecidos por el Arzobispo, se distribuian a los fieles cantando « Venite Ad Calicem », lo que los habitantes de Aix, maliciosos, tradujeron rápidamente : ¡ Venid todos a los Calisson ! (¡ Venid todos a los Pastelillos !) Según Frère Bonnaventure de Six-Fours : « estas clases de galletas, muy blandas, con pasta de almendra, tienen la forma de una amplia nave en forma de Calisse, y por eso se llaman Calisson ».

Durante los siglos se perpetuó esta tradición, la promesa de Martelly en Aix en Provence a primeros de septiembre. Venid tambièn y entrar en la leyenda golosa de Aix y asóciate al mantenecimiento y a la promoción de esta tradición.